CÓMO SE FORMARON LAS FRONTERAS DE SITRAMA
Las fronteras de Sitrama de Tera se configuraron hace varios siglos. En un terreno con pocas elevaciones, como el del Valle del Tera, se han formado siguiendo:
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- los caminos, en particular las cañadas de trashumancia y las veredas vecinales;
- el curso original de los ríos, para evitar trastornos y conflictos.
Las fronteras se acordaron en Concordias y Compromisos con los vecinos. Consideradas inviolables, se reconocían y renovaban cada varios años mediante un ritual antiquísimo. En 1909 se simplificaron y establecieron de modo oficial y no han cambiado desde entonces.
Sitrama limita con ocho pueblos, agrupados en cinco fronteras que comparten rasgos comunes:
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- La frontera del oeste, con Santa Marta de Tera, que bordea el Camino de la Raya de Santa Marta.
- La frontera del norte, con Granucillo, Cunquilla de Vidriales y Brime de Urz, señalada por la antigua Cañada Real.
- La frontera del este, con Quiruelas de Vidriales, formada por el espolón irregular de Sitramina.
- La frontera del sur, con Abraveses y Micereces, que sigue el curso original del río Tera.
- La frontera del sudoeste, con Santibáñez, a lo largo de la gran curva del río Tera.
Las fronteras se acordaron en Compromisos con los vecinos y se renovaban con un ritual.
— Caño de Sitrama en el límite con Santa Marta de Tera
EL ORIGEN DE LAS FRONTERAS DE SITRAMA
En un artículo anterior hablamos de la forma de Sitrama cuando era una entidad autónoma, y que aún se puede apreciar dentro del municipio de Santibáñez de Tera. Ahora voy a explicar por qué ha adquirido esa forma: es decir, cuáles son sus fronteras y cómo ha llegado a tenerlas.
Las rayas o fronteras de Sitrama se han configurado a través de los siglos de manera desigual. Unas no han variado desde 1603, otras se estabilizaron en 1818 e incluso alguna sigue disputada a día de hoy. A efectos oficiales, todas ellas fueron corregidas y definidas en 1909.
Por regla general, las fronteras intentan seguir la línea de los accidentes naturales: ríos, cumbres, sierras… Eso no siempre resulta fácil en la Comarca de Benavente, donde las colinas dividen los valles pero no el interior de éstos. En este caso, los límites entre los municipios se formaron siguiendo los caminos ancestrales y el antiguo curso de los ríos.
Las fronteras de Sitrama se han configurado durante siglos siguiendo los ríos y caminos ancestrales.
— Gran Verja del Tamaral de Sitrama
Los caminos ancestrales
Los caminos de la comarca, tanto los rurales como los que se convirtieron en carreteras, tienen siglos de antigüedad. Los principales eran las cañadas o veredas, que se usaban sobre todo para el tránsito del ganado.
Las cañadas de trashumancia recorrían largas distancias entre las llanuras y las montañas. Cerca de Sitrama discurría la Cañada Real de Sanabria, que conectaba la Tierra de Campos y Galicia.
Las veredas vecinales, de escasos kilómetros, aparte de comunicar los pueblos servían para acceder al agua. Los pueblos ribereños, como Sitrama, disfrutaban del privilegio de estar cerca del río (aunque se convertía en una maldición con las riadas). Sin embargo, para evitar envidias y peleas, tenían que compartir el agua con sus vecinos más alejados. Debían permitir el paso de sus rebaños a través de caminos específicos, hasta llegar al agua y los pastizales del río. Sitrama tenía ese compromiso con los pueblos del Valle de Vidriales, al norte.
Mandamos que puedan libremente, en todo el tiempo del año, ir a dar agua al río de Tera, pastando con sus ganados, mayores y menores, de día y de noche, por el término y sitio de Sitrama que llaman de La Cañada.
— Compromiso entre Sitrama, Granucillo y Cunquilla sobre pastos, 1603
El antiguo curso de los ríos
El curso del río Tera ha cambiado varias veces en los últimos quinientos, trescientos e incluso cien años. Al discurrir por un valle amplio y de escasa pendiente, se desbordaba cada invierno. Cuando el nivel descendía, parte del agua no regresaba a la corriente principal sino que formaba nuevas mangas o brazos secundarios. Al cabo del tiempo, uno de esos brazos acababa por reemplazar al río principal. El antiguo cauce, llamado río viejo o madre vieja, a menudo se secaba hasta desaparecer.
Sin embargo, la frontera jurídica se ha mantenido inmutable para evitar trastornos y conflictos entre vecinos. Por lo tanto, cuando el límite entre dos pueblos salta de una orilla a otra, nos está indicando el curso original de ese río.
Que el río Tera pasa por entre los dos pueblos de Santibáñez y Sitrama, el cual ha mudado su curso siguiendo por el término de Santibáñez.
— Pleito entre Sitrama y Santibáñez de Tera sobre la propiedad de “El Tomillar”, 1814-1817
EL RITO DE RENOVAR LAS FRONTERAS
Cuando los pueblos vecinos llegaban a un acuerdo sobre las fronteras, lo formalizaban en Escrituras de Concordia y Compromiso: estaban redactadas por un escribano y ratificadas por la suprema autoridad, que en los Valles era el Alcalde o Corregidor de Benavente.
Una vez definidas, las fronteras eran inviolables. Aparte de un espacio donde vivir y obtener recursos, era donde se ejercía la jurisdicción: el poder y la soberanía del concejo. Para un pueblo, su territorio era tan sagrado como la iglesia parroquial. Y los documentos que podían demostrarlo se custodiaban en un cofre cerrado con llave, que constituía el archivo municipal.
Que pase el presente escribano y apremie al concejo de Sitrama a que le exhiban todas las Ejecutorias, así antiguas como modernas, que según dicen tienen en su archivo.
— Pleito entre Sitrama y Santibáñez de Tera sobre la propiedad de “El Tomillar”, 1814-1817
Esto se nota en el reconocimiento y renovación de marras fronterizas, que se solía hacer cada diez o quince años. Se procedía según una ceremonia antiquísima, que era más un ritual sagrado que una simple tradición.
Los regidores de los pueblos limítrofes se colocaban en su lado respectivo de la frontera, junto a la primera marra o mojón: una piedra alta y bien visible, de forma plana o piramidal. Su ubicación venía indicada en la Escritura de Concordia por la distancia a otros puntos: por ejemplo, 50 pasos a la marra siguiente, 15 pasos a un camino, 20 pasos a un caño o río, 33 pasos hasta una finca, etc.
Se inspeccionaba la marra y se corregían los errores y desperfectos. A menudo había que desplazarla al sitio exacto, levantarla porque se había caído, o erigir una nueva si estaba deshecha. Las divergencias eran resueltas por los peritos, ancianos capaces de recordar dónde estaban las marras en la anterior renovación.
Cuando ambos concejos estaban conformes procedían a marcar la marra. Cada uno picaba con la punta de un arado el lado que miraba a su territorio. Era un modo de proclamar la soberanía, de reafirmar ante todo el mundo cuáles eran los límites de su territorio. El mismo instinto que lleva a un perro a orinar en un árbol para advertir a quien quiera desafiarlo.
El proceso se repetía en todos los mojones indicados en los documentos. El itinerario entre ellos constituía la raya fronteriza, que se remarcaba por medio del arado.
El acto tenía que ejecutarse por todos los vecinos para ser válido. Al finalizar, se redactaba un Acta de Apeo y Amojonamiento, que daba constancia del estado de las marras, los incidentes y los acuerdos (y desacuerdos)
Y el alcalde de Sitrama mandó picasen por el lado del río, a que contestó el de Santibáñez que no lo hiciesen, pues era jurisdicción suya. Y agarrándose unos con otros se dieron de bofetones.
— Pleito sobre Apeo y delimitación de los límites entre Sitrama, Santibáñez y Abraveses de Tera, 1816-1818
LAS FRONTERAS OFICIALES DE SITRAMA DE 1909
Las renovaciones de marras a menudo acababan en «choques, perturbaciones y conflictos entre pueblos comarcanos» sobre dónde debían colocarse. La culpa se echaba al método de ubicación, basado en referencias que cambiaban o desaparecían con los años. Los «10 pasos hasta el río», o los «23 pasos al arroto de Simón Rodríguez», no servían de nada si la orilla se había desplazado o nadie podía recordar dónde estaba dicho arroto.
A finales del siglo XIX, el Estado decidió fijar los límites municipales de manera científica con un objetivo fiscal: formar el Catastro de la riqueza territorial. En Zamora se produjo a partir de 1906, cuando los topógrafos del Instituto Geográfico y Estadístico midieron toda la provincia. Ellos decidían la ubicación de los mojones junto con una comisión de cada municipio, formada por el alcalde, el secretario y dos peritos de larga edad y experiencia.
En caso de acuerdo, siguieron lo indicado en las Concordias y actas históricas, aunque con referencias más exactas y permanentes. Si no había consenso, los mojones se colocaron provisionalmente donde estaba la posesión de hecho en ese momento. Los pleitos y reclamaciones se resolverían más adelante, y entonces la frontera podría mantenerse o modificarse.
Los mojones se construyeron con cemento o piedras apiladas, pintados de blanco. Llevaban una inscripción con un número y las iniciales de cada ayuntamiento en su cara respectiva. En las Actas se les dio un nombre a partir de su ubicación.
Los mojones se construirán de la manera más sólida y duradera que sea posible con los materiales disponibles.
— Montón de piedras cerca de la Marra de las Peñas de Santibáñez
Los límites de Sitrama fueron medidos y establecidos oficialmente entre 1908 y 1909 y no han cambiado desde entonces. Sólo hubo unas correcciones burocráticas en 1945 (cuando Santibáñez dejó de pertenecer a Micereces) y 1972 (cuando Sitrama se integró en Santibáñez).
Los mojones se mantienen en el mismo sitio, pero ya no tienen nombre y su ubicación está indicada por coordenadas exactas de latitud y longitud.
El mapa siguiente está creado a partir de una foto aérea personalizada del Instituto Geográfico Nacional, pero con los datos de 1909:
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- la línea roja marca las fronteras de Sitrama y de los pueblos adyacentes;
- los puntos blancos son las marras o mojones, con los nombres que recibieron en las Actas;
- y figuran en amarillo los antiguos nombres de los caminos, muchos de los cuales determinaron la ubicación de las marras.
Los límites de Sitrama fueron medidos y establecidos oficialmente en 1909.
— Obra derivada de PNOA CC-BY 4.0 scne.es
LA FRONTERA HISTÓRICA Y OFICIAL DE SITRAMA
El fin último de las mediciones era crear un mapa de toda España. Para que fuese legible se tomó la decisión de simplificar las fronteras.
Los límites históricos estaban llenos de curvas y giros complejos, siguiendo los accidentes geográficos. Como anotaron en sus cuadernos de campo, los topógrafos medían todas las desviaciones del itinerario, registrando los cambios de rumbo de la brújula.
Sin embargo, en el Acta final las líneas se redujeron al mínimo. Sólo se dejaba un pequeño número de mojones, y la frontera consistía en la recta que los une.
La consecuencia es que las fronteras oficiales no concuerdan con las históricas. Los ayuntamientos actuales tienen formas básicas, poligonales y rectilíneas. Las curvas de las fronteras históricas han desaparecido, salvo cuando siguen la costa o un curso fluvial.
Ambas fronteras se pueden comparar en el primer mapa oficial del municipio de Sitrama: la Planimetría de Sitrama de Tera de 1909, que muestra todas las fronteras, ríos y caminos de su término municipal. Se distinguen dos perímetros bastante paralelos:
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- los límites oficiales: segmentos rectos, con trazos negros compuestos de rayas y cruces;
- los límites históricos: una línea mucho más quebrada e irregular, con trazos más finos y grisáceos.
En la Planimetría de Sitrama de 1909 la frontera histórica se entrelaza con la oficial.
— Obra derivada de Biblioteca del IGN CC-BY 4.0 ign.es
LAS CINCO FRONTERAS DE SITRAMA
Sitrama hace frontera con ocho pueblos, agrupados en cinco fronteras que comparten rasgos comunes:
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- La frontera del oeste, con Santa Marta de Tera (y Grijalba de Vidriales, que limita en un único punto), que bordea en su mayor parte el Camino de la Raya de Santa Marta.
- La frontera del norte, con Granucillo, Cunquilla de Vidriales y Brime de Urz, señalada por la antigua Cañada Real junto a la Autovía de las Rías Baixas.
- La frontera del este, con Quiruelas de Vidriales, formada por el espolón irregular de Sitramina.
- La frontera del sur, con Abraveses y Micereces de Tera, que salta de un lado a otro del río mientras sigue su curso original.
- La frontera del sudoeste, con Santibáñez, a lo largo de la gran curva del río Tera.
Cada una de ellas tiene su historia y sus particularidades, por lo que merecen un artículo propio, que iré publicando en las próximas fechas.
Sitrama hace frontera con ocho pueblos, agrupados en cinco fronteras que comparten rasgos comunes.
— Mapa de los mojones y caminos fronterizos de Sitrama
FUENTES Y REFERENCIAS
Las fronteras históricas de Sitrama se describen en varios pleitos con los pueblos vecinos, que he encontrado en el repositorio PARES, el Portal de Archivos Españoles:
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- Ejecutoria del pleito litigado por el concejo y vecinos de Micereces de Tera con los de Sitrama de Tera, Quiruelas de Vidriales y Brime de Urz, sobre el sitio del Tamalico (1775-1782). Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias, Caja 3485,19
- Ejecutoria del pleito litigado por la justicia, concejo y vecinos de Sitrama de Tera con los de Granucillo y Cunquilla de Vidriales, sobre reducción a campo tieso y de pasto lo roturado por éstos (1803). Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. Registro de Ejecutorias, Caja 3762,14
- Pleito del Concejo, justicia y regimiento de Sitrama de Tera con los de Santibáñez de Tera y de Abraveses de Tera, sobre Apeo y delimitación de los términos colindantes (1816-1818). Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. Pleitos Civiles, Pérez Alonso (Olv), Caja 967,4
Las fronteras oficiales de Sitrama se basan en los siguientes decretos y leyes sobre los límites municipales:
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- Decreto de 23 de diciembre de 1870: aunque no se llevó a cabo, fue el primero en ordenar la delimitación de los términos municipales por medio de hitos o mojones.
- Decreto de 30 de agosto de 1889: con él se procedió al deslinde de la mayor parte de los municipios de España.
- Ley de 24 de marzo de 1906: sobre formación del Catastro parcelario: ordena el deslinde y amojonamiento de los municipios que aún faltaban, como los de Zamora. Fue la que impulsó las mediciones oficiales de Sitrama en 1908 y 1909.
La fuente principal para obtener mapas es el Instituto Geográfico Nacional de España (IGN). He elaborado los diversos croquis y planos a partir de tres herramientas principales:
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- El Comparador de mapas de los últimos 150 años, antiguos y modernos;
- el Visualizador de mapas actuales;
- y los mapas a la carta, que permiten crear un mapa de una zona concreta con los detalles que se especifiquen.
En el IGN hallé también las Actas y Cuadernos de Campo de los deslindes oficiales de Sitrama, que indican la ubicación de las marras en 1908-09. Los iré mostrando en los artículos dedicados a cada línea fronteriza.
Con todos esas mediciones se creó la Planimetría de Sitrama de 1909, disponible también en el IGN.
JCristovo
Investigador aficionado de historia y genealogía, con raíces en el valle del Tera. Desde 2017 trabaja con archivos civiles y parroquiales para reconstruir la memoria de Sitrama y sus familias. Ha publicado artículos en "Brigecio", revista del Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo”.